La Rioja Alavesa

La Rioja Alavesa

En la Rioja Alavesa la calidad de sus caldos se debe, en gran medida, al suelo arcillo-calcáreo (excelente para que las cepas absorban la humedad necesaria), al clima y la ubicación de los viñedos tras la Sierra Cantabria (que protege las viñas de los vientos fríos del Norte y permite que la cepa aproveche mejor el calor), así como al cuidado de sus gentes en conjugar el legado histórico de elaboración y las nuevas tecnologías. En Rioja Alavesa el visitante puede degustar desde caldos elaborados en cuevas medievales hasta vinos obtenidos en las instalaciones más vanguardistas del momento.

Laguardia

Fundada en el siglo X como defensa del Reino de Navarra está situada en un altozano y conserva casi intacto su trazado medieval. En sus extremos se hallan las iglesias fortificadas de San Juan Bautista y la de Santa María de los Reyes, con un pórtico excepcional que conserva en excelente estado su policromía. En sus proximidades se observa la Torre de Abacial, antiguo castillo desmantelado de sus almenas y habilitado como campanario. Paseando por sus calles o por el Collado llegamos a la plaza de San Juan donde se encuentra la Casa Palacio del Fabulista Samaniego, natal de la villa, edificada en sillería y con una bella portada neoclásica. Hoy en día alberga la Oficina de Turismo. Entre los edificios civiles más antiguos destaca el de La Primicia, del siglo XIV, en la que se recogian los diezmos y primicias. Prácticamente todas las casas tienen su propia bodega -a la que se accede desde los soportales-, esto hace que el subsuelo de la villa se encuentre totalmente perforado. En Laguardia se conservan numerosas tradiciones cívico religiosas. Las fiestas de San Juan y San Pedro en junio tienen una magia especial.